Esa confianza que tienen las personas en sí mismos, esa que les define tal y como son realmente, esa que a mí en ocasiones me falta. Esas veces en las que sabes que todo podría ser mejor, que podrías cambiarlo todo, pero nada te impulsa a hacerlo. Saber que tú misma te jodiste la vida, que fuiste una gilipollas y que siempre lo has sido. Y es que ya me he fallado, demasiadas veces.
